Bradley y su lado bueno

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Bradley Cooper, durante su visita a Madrid el pasado miércoles.

Aún no se ha estrenado en nuestro país El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbook), pero las y los fanes del actor Bradley Cooper (tal vez más numerosas las primeras que los segundos) han podido disfrutar de un pequeño aperitivo. Esta semana tuvo lugar en Madrid la “première” de la película, y el popular actor acaparó todas las miradas de la noche.

A pesar de tener que compartir protagonismo con la lluvia, Cooper llegó puntual al acto e intercambió algunas palabras con los medios. Sin alardes de simpatía, pero conocedor de sus armas, como el futbolista que utiliza siempre el mismo regate porque le funciona, no borró en ningún momento la sonrisa de su cara mientras posaba para las cámaras. Algo más distendido, eso sí, se mostró cuando se acercó a saludar a sus admiradores, quienes llegaron a casa mojados pero con el autógrafo de rigor y alguna que otra “autofotografía”.

Actor y fotógrafo por el mismo precio.

De las ocho nominaciones que El lado bueno de las cosas acapara de cara a los Óscar, una es para el propio Bradley Cooper, que ha sabido llevar el “resacón” de sus éxitos iniciales y ganarse el reconocimiento de la crítica. No obstante, si finalmente no se hace con la estatuilla (él mismo reconoce no estar entre los favoritos), seguramente le quedará un buen consuelo viendo el éxito que está cosechando la película, ya que, además de actuar en ella, es productor de la misma.

No es necesario explicar cuál de sus perfiles ofreció a las cámaras.

En El lado bueno de las cosas, Cooper interpreta a un hombre que trata de rehacer su vida tras pasar ocho meses en la institución mental en la que ingresó tras agredir al amante de su mujer. Lo acompañan actores como Jennifer Lawrence (“Los juegos del hambre”), Chris Tucker (“Jackie Brown”), Julia Stiles (“Diez razones para odiarte”), Jacki Weaver (“Animal Kingdom) y el mismísimo “Bobby” deNiro.  La película se estrena el próximo 25 de enero. Hasta entonces, los más más impacientes pueden releer este artículo cuantas veces quieran.